Lee Los Lunes nº 2 (Portada y tabla de contenido)

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Editorial

leeloslunes02portada_sc1¡Prueba superada! Aquí tenéis el tan esperado segundo número de «Lee los lunes». Nos hemos venido arriba, como distinguiréis por el peso y precio. Recordad: cuanto más la leáis más la amortizaréis, tanto económica como espiritualmente –o lo que cada quien tenga en su interior–.

En esta época donde se prodigan las publicaciones (sic), no hemos querido ser menos y hemos mantenido la nuestra. Aprovechando parte de las obras del curso anterior, más las nuevas surgidas en este corto tiempo, ya nos daba para esta nimia muestra de cultura popular en rústica sin sobrecubiertas ni solapas, pero con regalo –sí, es lo que se te ha caído al abrir la revista–…

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Poesía de un cura de barrio

por Antonio Verdugo Hernando

Millán Santos, «un cura de barrio» del barrio de las Delicias, gustaba de hacer poesía. Era la expresión de su compromiso, de su presencia transformadora entre los vecinos, entre sus sueños, sus problemas, sus inquietudes… Escribir era para él una prolongación de su vida compartida; por eso, hoy también, su poesía es –así nos lo recuerda Celaya– «necesaria como el pan de cada día».

Tan necesaria como las palabras de estos jóvenes –y no tan jóvenes– que, a través de su taller de Literatura y Cómic, esbozan nuevos caminos de educación, de implicación participativa y generadora de valores, desde esta parroquia que es la de Millán.

Con ellos comparte ahora sus poemas, animando así, otra vez, a los más jóvenes en esta labor.

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Sin título

por Pedro Czeslaw Venturo Korytkowski

Hay barcos rebotando como canicas en las mesas del futuro
Montañas invisibles delante del sol
Dedos tatuados en las brújulas, lanzados como pelotas
Los niños         los patean
Cada vez                                  más lejos

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Igualito y el racismo

por RIK, MH y Jomra

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El tiopájaro de las botas escamosas

tiopajarracopor Diego

El Tiopájaro este vivía en una islita solito. Era un chico alto, vestido como un pájaro, muy fuerte, con la tableta bien marcada. Cierto día, fue a una parte de la isla que estaba inexplorada. Nada más tocar con la mismísima porción de su pie esa tierra desconocida, le vinieron a la mente unas imágenes rarísimas: una chica de espaldas completamente distorsionada. Cuando nuestro Tiopájaro le iba a dar la vuelta para ver su rostro, las imágenes cesaron y volvió en sí.

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Edén y Eva

por Glorika Adrowicz y Jomra

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