TEC 9

Tras las vacaciones de Navidad, decidimos hacernos un regalo, y para ello preparamos un “Amigo invisible” en el taller.

Cada asistente escribió su nombre en un papelito, lo dobló y lo metió en una bolsa, junto al resto de nombres. Por turno, cada uno sacó un papel; a continuación, propusimos escribir un poema, un cuento o bien hacer un dibujo a la persona cuyo nombre teníamos en la mano, sin revelar nuestra identidad.

Nos dimos veinte minutos, transcurridos los cuales nos dimos otros diez y luego cinco más. Al final, repartimos los regalos y cada uno leyó el suyo. No nos dio tiempo a leerlos todos en alto, porque se nos hizo tarde y queríamos jugar a “Lizaploff”.

Para terminar, repartimos papeles para que los padres firmaran una autorización para ir a ver una exposición de “El Roto” en la sala municipal de “Las Francesas”.

TEC 8

Hoy cambiamos el habitual lugar de encuentro para acercarnos a la tienda de comercio justo de Azacán, donde vamos a hacer una nueva presentación de “Bruja que no has de quemar…”

Incluso los últimos en incorporarse al taller se animaron a leer algún fragmentos de los cuentos publicados, y terminamos con un refrigerio y un reconocimiento a la labor que entre todas estamos haciendo, labor que esperamos que tenga sus frutos en risas, aprendizaje, momentos compartidos y en futuras aportaciones para los próximos libros o revistas.

Comenzamos las vacaciones de Navidad.

TEC 7

Empezamos con una tarea de dibujo que a todos nos hacía ilusión; tras aprender un poco sobre las proporciones de la figura humana (ya lo habíamos visto varias veces durante los dos años precedentes del taller, y a los asistentes nuevos le sonaban), pasamos a cómo vestir a los personajes.

Luego, “Lizaploff”.

TEC 6

Para volver a nuestros orígenes, comenzamos el taller con la lectura en voz alta de varios de los cuentos que ya leímos otros años, interpretándolos de una manera creativa.

Los cuentos son:

“El dinosaurio”, de Augusto Monterroso.

“Instrucciones para subir una escalera”, de Julio Cortázar.

Varios fragmentos de “Alicia a través del espejo”, en especial la conversación entre Alicia y Humpty Dumpty.

Las lecturas se llevaron a cabo por los asistentes, con representación mímica (en el de Cortázar), tras lo cual alguno se animó a escribir durante unos minutos, aunque no quisieron poner los resultados en común.

Tras esto, jugamos a “Lizaploff”.

TEC 5

Tras hacer un repaso de todas las aventuras vividas hasta el momento en “Lizaploff”, destacar su narratividad, su coherencia, decidimos proponer que cada asistente se convirtiera por un día en Narrador, y escribiera un pequeño guión de cómo podríamos continuar la aventura partiendo del punto exacto donde nos encontrábamos. De ese modo, el Narrador “verdadero” tendría en cuenta esas aportaciones para la siguiente sesión (o siguientes sesiones).

Todos nos lanzamos a apuntar nuestras Propuestas de continuación para Lizaplof (veinte minutos), tras lo cual las leímos en alto. Pudimos darnos cuenta de lo difícil que resulta tener en cuenta todos los aspectos (la temporalidad, los personajes, los paisajes, el tono,…) de una narración, pero a la vez nos percatamos de que podíamos hacerlo, limando alguna aspereza con las aportaciones de los demás.

Ese día no nos dio tiempo a jugar a “Lizaploff”, pero la verdad es que nos dio lo mismo; habíamos contribuido a engrandecer “Lizaploff”.

TEC 4

Como actividad previa al juego, y siendo un taller en el que tratamos de fomentar el aprecio por la literatura como proceso vivo, decidimos contar un cuento coral.

Para ello, en un papel en blanco, una persona escribe una frase u oración, doblando el papel hacia atrás para que no se vea lo escrito; a continuación, dice en alto una palabra de su frase (decidimos que solo valen las palabras con significado léxico, para lo cual repasamos la diferencia entre estas y las palabras con significado gramatical), de modo que el siguiente obtiene una pista que seguir para construir su propia oración, tras lo cual la escribe, dobla el papel, dice su propia palabra y se lo pasa al próximo; así sucesivamente hasta que todos han escrito y el cuento ha terminado.

Por ser el primero, que no nos quedó muy allá, nos abstendremos de transcribirla aquí.

Después, jugamos un poco a “Lizaploff”.

TEC 3

Empezamos la sesión con un vídeo de “Les Luthiers”, “La payada de la vaca”. Lo pasamos muy bien y aprovechamos para explicar lo que era una estrofa, un verso; cómo se cuentan las sílabas de los versos, y la diferencia entre rima asonante y consonante.

Esto último nos llevó más tiempo, y lo hicimos mediante una dinámica (el resto de conceptos los pusimos en común entre todos, lo que nos hizo avanzar rápido, resolviendo algunas dudas claves): a partir de una palabra dada, “mano”, cada persona debía decir una palabra que rimara con ella, decidiendo si rimaba de manera asonante o consonante. Tras escucharla, el resto daban su opinión justificada. Cuando se había llegado a un consenso, se apuntaba en la zona del encerado correspondiente (previamente, habíamos dividido la pizarra en dos).

Cuando quedó claro, algunas personas propusieron otras palabras para buscar sus rimas (“fragante”, “actriz”).

Continuamos repasando los planos.

Luego, reanudamos “Lizaploff”.

TEC 1

Después de varios meses sin vernos, y una vez comenzado el curso escolar, reanudamos la labor de LeeLosLunes, recargadas las pilas tras el exitoso trabajo del verano, durante el cual salió por fin el 4º número del fanzine “Lee Los Lunes” y triunfamos en el intento de sacar adelante el libro “Bruja que no has de quemar…”

Precisamente presentando estos logros es como hemos inaugurado la sesión presente, ya que de pronto nos vemos sorprendidos por la aparición de media docena de personas que se interesan por este taller, los cuales se suman a los cinco que continuamos del año pasado.

Tras esto, les mostramos el juego de rol “Lizaploff”, en el cual confiamos que se interesen y muestren sus buenas dotes de colaboración, decisión y creatividad.

Por ser el primer día, nos entretenemos en explicarnos la creación de los personajes, sus características, dibujarlos… Finalmente, jugamos una pequeña aventura.

Comenzamos con nuevas ganas y refrendados por el éxito.