Capítulo XIV: ropas

Dibs en la pizarraYa hemos aprendido a dibujar personas (o lo hemos intentado, al menos) y rostros… pero calatos. Siempre calatos. Así que ya tocaba vestir a los ilustres monigotes que nos han acompañado tantos días. Ya saben, del esqueleto y los circulitos a una ilustración reconocible y bien vestida. Toca la ropa.

En este capítulo no contaremos todo lo que vimos en clase porque, la verdad, no tenemos el material para reproducirlo (pizarra manda); aunque estamos sacando tiempo para confeccionarlo (tal vez salga en la cuarta revista… tal vez), así que por ahora nos tendremos que conformar, en esta bitácora, en reproducir las partes de «texto», por así decirlo, del proceso.

prueba de ropa absurda¿Por qué es importante el vestuario? Porque sirve para muchas cosas, desde reflejar el contexto histórico-social hasta la personalidad del personaje. Hay muchas formas de diseñar ropa y, por lo general, quienes hacemos garabatos no somos modistas, así que la documentación gráfica es importante para poder tener un «fondo de armario» real. Así que acá veremos por encima los elementos importantes en toda esta historia de poner pantalones.

Una nota: cuando hablamos de «vestido» en este caso es algo más global que la simple ropa; son todos los accesorios y elementos de la imagen (como es el pelo).

Pautas a tener en cuenta:

  • Época: Cronología y tiempo de la historia; contexto histórico y localización (no es lo mismo una historia futurista, una renacentista y una actual en cuanto a la forma de vestir). También incluimos acá el tipo de historia que queremos contar.
  • Tipo de personaje: vinculado con lo anterior pero ya «personalizado» en el personaje concreto. Así pues, un niño no viste como un adulto; un militar no usa las mismas prendas que el pacifista de al lado…
  • Personalidad y estilo del personaje: ¡por eso es tan importante! Piénsenlo un poco, un pijo no viste igual que un cani; un tímido no usa el mismo tipo de prendas que una persona desinhibida.
  • Características físicas del personaje: incluye el sexo. El cuerpo del sujeto también modifica el tipo de vestimenta de una forma u otra.

De todas las distintas formas posibles de clasificar las prendas y accesorios, la jefa decidió la siguiente:

  • Superior: desde la punta de la cabeza hasta la cintura. Todo, el pelo, la ropa en sentido estricto, accesorios como el reloj…
  • Inferior: de la cintura hasta la punta de los pies. Nuevamente, todo.
  • Compuesto: esas prendas o accesorios diseñados para ambas partes del cuerpo, como es un vestido o un overol.
  • Añadidos: no son accesorios propiamente dicho, sino esas prendas extras como una capa o las dobles telas…

Los pliegues son importantísimos, definen tanto el tipo de tela (los de la seda no son como los de la mezclilla) como si estamos ante una prenda holgada o ceñida. Al dibujarlos hay que tener en cuenta la gravedad y el movimiento (contando el de los elementos, como el viento). Pero esto ya no lo veremos acá.

Juego-ejercicio

Nos juntamos en parejas y se repartieron unos papelitos (al azar), en ellos había posibles «personajes» que las parejas debían dibujar. Era importante aplicar toda la caracterización previamente vista puesto que el resto de los miembros del taller tendríamos que «adivinar» qué personaje le había tocado a cada una de las parejas.

Mientras los garabatos iban cubriendo las hojas en blanco, la monitora de turno los dibujó en la pizarra (trazos rápidos, dibujo de arriba del todo de esta entrada) para señalar (los círculos) algunos de los rasgos típicos de dichos personajes a dibujar.

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