TEC 19

Pocos asistentes, por ser el último día de clase y principio de las vacaciones.

Para empezar el taller, siguiendo con la parte del cómic, se propuso dibujar tres personajes a partir de las especies de “Lizaploff”. Podían dibujarse aislados o interactuando entre ellos, pero lo importante es que se reconocieran como de distintos tamaños, y sobre todo como de diferentes edades. Como previamente, en otra sesión, se había hecho con los relatos que continuaban la historia, estos personajes serán incorporados al juego en sucesivas sesiones.

Debido a la ausencia de varios de los asistentes habituales (la mayoría, debemos decirlo, castigados por sus notas escolares), decidimos no continuar la partida, aplazándola hasta después de vacaciones.

Así pues, mucho antes de la hora habitual, terminamos la sesión y nos fuimos a jugar al ping-pong y a otros juegos de mesa, que es lo que solemos hacer cada viernes después del taller.

Felices vacaciones de Semana Santa.

TEC 1

Después de varios meses sin vernos, y una vez comenzado el curso escolar, reanudamos la labor de LeeLosLunes, recargadas las pilas tras el exitoso trabajo del verano, durante el cual salió por fin el 4º número del fanzine “Lee Los Lunes” y triunfamos en el intento de sacar adelante el libro “Bruja que no has de quemar…”

Precisamente presentando estos logros es como hemos inaugurado la sesión presente, ya que de pronto nos vemos sorprendidos por la aparición de media docena de personas que se interesan por este taller, los cuales se suman a los cinco que continuamos del año pasado.

Tras esto, les mostramos el juego de rol “Lizaploff”, en el cual confiamos que se interesen y muestren sus buenas dotes de colaboración, decisión y creatividad.

Por ser el primer día, nos entretenemos en explicarnos la creación de los personajes, sus características, dibujarlos… Finalmente, jugamos una pequeña aventura.

Comenzamos con nuevas ganas y refrendados por el éxito.

Material extra: fichas de los tres personajes

En el tutorial publicado en el número 04 del fanzine de Lee Los Lunes les prometimos las fichas completas de los tres personajes, acá las tienen. Los dibujos son de Carla, los personajes son de Charcos en el Mar, manga que ha tenido dos apariciones en nuestro fanzine (I y II).

Creando unos personajes, en gerundio

por Colectivo Lee Los Lunes

Este pequeño mini-manual, además de ser parte fp-parteregina«obligatoria» del fanzine, resulta incluso útil para el común de los mortales (no así para inmortales y no-muertos, como es el caso de vampiros y zombis).

¡Haz fichas!

Es un error habitual, una vez se tiene una idea en la cabeza, el lanzarse a pintarrajear páginas (ya sea con el guión, ya con el dibujo directamente) sin detenerse en ciertos detalles de los personajes, algunos tan significativos como «cuánto mide».

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Misión 4

En este día, los asistentes al taller nos damos un respiro del juego y decidimos indagar un poco más (algunos no tanto) en la historia de nuestros respectivos personajes.

Fuego chico (JOMRA)

El humo no dejaba penetrar los rayos de sol; el edificio se había consumido hasta los cimientos. ¿Quién demonios tuvo la brillante idea de darle la habitación inflamable a una familia de elementales de fuego? “Pero se suponía inflamable, ¡¿cómo iba a pensar que ardería así?! Es absurdo, no es mi culpa”, repetía entre sollozos Socore, el recepcionista novato.

Los bomberos llegaron pronto, aunque ya era demasiado tarde. El incendio, como lo calificaron los medios, siempre usando las mismas socorridas frases, fue “dantesco”. La espuma usada consiguió tapar las llamas hasta su extinción… ¡Pobre y desdichada familia! El entorno no les permitió el control de su inmaterial ser y perecieron ante la blancuzca sustancia, siendo el incesante humo lo único que quedó de ellos… ¿casi? Cofu, al parecer, sobrevivió. ¿Como? Se preguntará el lector; pues sí, tres veces al día más la tapa con el café de media mañana; pero volvamos a la historia.

Cofu, sin querer queriendo, continuaba ardiendo, ya casi sin fuerza ni energía, sobre un pequeño libro de viajes, debajo de unos escombros de concreto que permitían leve ingreso de aire y le protegieron de la espuma.

El realmente menguado inmaterial sintió pena, vergüenza y todo lo demás; no quería que le vieran… ¡No quería que le mataran! Su familia pereció ante esos minerales de rojo. Huyó hacia la ciudad espacio-puerto. ¿Dónde debería ir?

A cualquier otro planeta.

Frida (EMMA)

Frida nació en una escarpada cueva, donde una de las lunas de Brumaro la llenaba de luz verde cada Saturnario. Hija de una girasol, su madre miraba solo al suelo. Cansada de esperar que la estrella elevara la expresión materna, salió de su hogar en busca de una antorcha cósmica que iluminara su hogar primigenio, y fue así como, una noche cualquiera, después de preguntar a los seres minerales, primos lejanos suyos expertos en cosmogonía, por los distintos mapas estelares; después de hallar en los seres antológicos preguntas que generaron más dudas, que a su vez no obtuvieron respuesta; después, en definitiva, de encontrarse más perdida que al principio, decidió embarcarse en el trolebús comandado por libélulas híbridas, camino de Espacio Puerto, segura de encontrar en su aventura la antorcha cósmica que elevara la cenicienta frente de su madre girasol.

Mercurito (TOÑO)

Eso mismo se preguntaba él: “¿Por qué he llegado a esta extraña ciudad? Y vaya nombrecito, Espacio-Puerto. ¡Ni que pudiese haber un espacio en el puerto, ni un puerto en el espacio!” Miró alrededor y comprobó que el grupo que le acompañaba era mucho más extraño de lo que le había parecido desde un principio. Quiso seleccionar uno a uno, con pruebas específicas para cada instrumento, perociertamente todo resultaba bastante complicado. La orquesta, La Gran Orquesta Sideral del Mineral, que pretendía formar el profesor Mercurito, estaba teniendo serias dificultades.

El profesor Mercurito no siempre había sido profesor, pero siempre había sido Mercurito. De niño, como mineral que era, le pusieron un nombre apropiado y en diminutivo. Cuando creció, que no fue mucho, siguió con su nombre y su diminutivo. Como a todos los metales, le gustaba la música, tenía 20 puntos musicales en el reparto de habilidades, por lo que le encargaron que formara una banda de música, para ir alegrando la vida por ahí. La condición principal de esa banda era que estuviera formada por un integrante de cada pueblo.

(AYMAN)

Sin nombre nació de una abominación azul en un bidón tóxico.

CARABIRUBÍ (Segundo Clon)

Carabirubí nació en un parque móvil de la luna de Rhumba cuando el gran cantante Oh’ Pharis preñó con su música, y simultáneamente, a un árbol de levas y a una rosa de los vientos (de ahí su gran sentido de la orientación). Apenas unos minutos más tarde (breve intervalo que el vate aprovecha para continuar su gira galáctica), Carabirubí llegó en las amorosas alas de un cigüeñal a los ineficaces órganos manipuladores de sus progenitores, conociendo en cabeza propia el tacto del cemento armado que recubría el acero del suelo (de ahí que tienda a perderse en los momentos más inesperados).

Tras una infancia plena de encantos mecánicos y juegos florales, en los que destacó por su dominio de la rima, nuestro protagonista alcanza la pubertad, que le recoge y le traspasa a la adolescencia, momento en el cual adolece de ciertas melancolías viajeras y desea emprender un viaje en pos de Oh’ Pharis, cuya ausencia le provoca noestalgia. Durante 225 años vaga de planeta en planeta y vaguea de constelación en constelación. Un día, solo, cansino y desamado, escucha que en la ciudad EspacioPuerto podía existir la posibilidad de un encuentro con intrépidos aventureros que surcaran los universos desconocidos en 42 naves noderales, a la búsqueda de retos y remares que pusieran a prueba los corazones más templados. Decide esperar rumores más calmos.

Cien años más tarde, tras haberse curtido en el arte y oficio de la sanación Porquesi, cuando las malas lenguas se hubieron envenenado al morderse a sí mismas en besos autárquicos, se desplazan decires de más placided, por lo que decide reunirse en ciudad Espacio Puerto con un grupo de pringados para conseguir un poco de ropa decente y proseguir así la búsqueda de Oh’ Pharis, cuyos ecos se mezclan en la Vía Láctea, desprendiendo un aroma a achicoria que sus ansias beben mientras ansían encontrar su loco ameno (lo que en este caso también podría referirse a su progenitor).

Misión 1: presentación y juego

leeloslunesrol1Esta tercera sesión o temporada del Taller es todo un renacimiento (como ya comentamos) parte con nuevos integrantes, tanto entre los «monitores» como entre los alumnos (de hecho, los hemos cambiado a todos; es lo que tienen los días de trueque en el barrio, realmente se puede conseguir y dar cualquier cosa), así como la metodología (al menos parcialmente). Usaremos más dinámicas y un juego de rol para vertebrar todo.

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Reglas: personajes de Lizaploff

Ficha de ejemploEste pequeño apéndice de las reglas explica la forma en que se crea un personaje. Por ahora no son reglas completas, faltan ciertos detalles (como la profesión) pero, de momento, nos ha servido y espero que a ustedes también. Ante todo, acá tienen el PDF con la ficha básica. La imagen es un ejemplo de plantilla rellenada, clic para agrandar.

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Material: juego de las cartas

Carta de IgualitoEn el capítulo V jugamos a las cartas. Bueno, no y sí. Un juego de cartas. La dinámica: el grupo se dividió en dos, en una mesa los que querían dibujar y en otra los que querían escribir. Se puso en cada mesa una carta de ejemplo (la de Igualito, que acompaña a este párrafo a la izquierda) y siete cartas para ser rellenadas (están más abajo en esta misma nota), unas tienen una «descripción» (un texto o leyenda que hace referencia al personaje) pero no cuentan con imagen, las otras al revés, tienen una imagen y nada más, el resto de la carta está vacía. La idea es que unos dibujen «según» la descripción y los otros creen la descripción según la imagen.

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