Misión V: Aprendiendo no violencia a puro golpe

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Tan bien que había ido su paso por aquella extraña tienda de armas –extraña para ellos, que desconocían los gozos de las altas esferas y cubos profundos– ahora se las tenían que ver con el guachimán, aquel inmenso híbrido de nombre y procedencia extraña.

–No os dejaré salir –gritó el terrible ser… se quedó pensando un momento hasta que su rostro se iluminó y dijo–: No os dejaré entrar –satisfecho consigo mismo por recordar cual era su labor: impedir que pasara la gentuza. Y ese grupo, por más ropas y armas de marca que llevaran, se olía a legua que era una panda de colones.

Realmente ya estaban fuera de «Tu paz es mi pesar», pero el gigante guardián impedía que pudieran moverse libremente… ¿acaso debían luchar? ¿estaban preparados para ese reto?

Antes de que nadie pudiera hacer nada, y sin venir a cuento, Lienzulueg apareció, arrastrando su particular olor rosáceo.

–¡Estimado Juan! –alzó la voz Lienzulueg, tal vez con un tono demasiado achocolatado –¿acaso no es mejor que se alejen de la tienda? –continuó.

–¿Mejor? –contestó consternado, confundido y compungido por tantas ces juntas.

–Mejor –respondió seguro el interlocutor.

–Esos no saben nada.

–La ignorancia trae la felicidad –terció ahora un refranero Lienzulueg.

–Lo ignoro –contestó el inmenso guachimán, algo confuso.

Del grupo se escuchó una risa…

El terror se dibujó en el aura del flamígero Lienzulueg, que rápidamente quiso aligerar la situación.

–Ellos deben estar enteros para pasar las diez pruebas de doce partes en tres actos.

La carcajada retumbó en toda la Ciudad Espacio Puerto, provocó tres paros cardíacos y al menos dos partos, pero nada de esto lo supieron los intervinientes en este relato.

–¿Ellos? –preguntó con una media sonrisa completamente terrorífica.

–Sí –afirmó el elemental.

Pareció meditarlo un rato. El híbrido, finalmente, pareció convencido. Miró al grupo y comenzó a mostrar todas las armas CAC que llevaba. Resumiendo: muchas. Demasiadas.

–Cada uno de vosotros podrá intentar darme dos veces, yo haré un intento. Quiero ver de qué sois capaces. Os vais a reír. –Y Juan rió.

No había dudas, no había escapatoria.

[combate]

[Ficha de Juan Espinavenenosascherría:

Vida: 49

CAD 5

CONST 45

AGI 25

FUE 50

EMP 5

CAC 45

Arma: Plmáure 2x 3d8/6d8 PA 95

Ropa: Burbuja Aul 2d6 PC72 7+4]

–Panda de débiles –vociferó Juan. Y volvió a reír.

Contento por el resultado, decidió enseñarles a usar las armas que ya tenían y repartió unas cuantas que él llevaba.

[rato para intercambios y demás].

Resultados: El Narrador puede premiar hasta con 10 puntos de experiencia a los jugadores según cómo lo hayan hecho. Además, se reparten 10 puntos para habilidades de combate; si no se tiene alguna de las dos (LLD o LAC), al menos 5 van para esa habilidad. Si se tienen ambas, se puede usar para subir las mismas (al menos 5 puntos para ello) o aumentar alguna otra habilidad que ya se tenga.

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