Tras las vacaciones de Navidad, decidimos hacernos un regalo, y para ello preparamos un “Amigo invisible” en el taller.

Cada asistente escribió su nombre en un papelito, lo dobló y lo metió en una bolsa, junto al resto de nombres. Por turno, cada uno sacó un papel; a continuación, propusimos escribir un poema, un cuento o bien hacer un dibujo a la persona cuyo nombre teníamos en la mano, sin revelar nuestra identidad.

Nos dimos veinte minutos, transcurridos los cuales nos dimos otros diez y luego cinco más. Al final, repartimos los regalos y cada uno leyó el suyo. No nos dio tiempo a leerlos todos en alto, porque se nos hizo tarde y queríamos jugar a “Lizaploff”.

Para terminar, repartimos papeles para que los padres firmaran una autorización para ir a ver una exposición de “El Roto” en la sala municipal de “Las Francesas”.

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